Cuando la indagatoria imita al ajedrez
La indagatoria, como diría Nietzsche es un encuentro del Caminante con su sombra... un encuentro con el camino andado y desandado... una cita con la memoria y la desmemoria, con la palabra precisa, el Derecho a la defensa material, y el Derecho a guardar silencio. Quien indaga, al mover el primer peón a cuatro dama o cuatro Rey, apertura las conductas jurídicamente relevantes a través de la primera pregunta, y al indagado por Derecho y turno le corresponde definir si en su defensa responderá con una apertura abierta o cerrada... Tal cual, como ocurre en el arte del ajedrez, después de las generales de ley, las primeras preguntas de la indagatoria se orientan a controlar el centro del tablero de la indagación, y frente a cada pregunta el indagado deberá responder con respuestas relevantes, toda vez que, si se responde de forma huidiza, de entrada, quien indaga podrá advertir que en lugar de contestar, lo único que hace es abrir flancos como si estuviera jugan...