Algo va a suceder
En el ejercicio de la democracia en ocasiones acaecen fenómenos políticos , terremotos predecibles, se estremecen estructuras antiguas, columnas, vigas de amarres, alerones, las fachadas se fraccionan, desgastan, se corroe la pintura, el estuco y las barnizadas de impermeabili zantes con las que sonríen los candidatos inyectados de botox en la búsqueda de votos y votantes. Los cimientos se revientan, explotan, no aguantan tanto desgaste, y no responden. Las cúpulas de torres y campanarios ruedan, se desmoronan, las campanas y las homilías se silencian, pues algunos homiliarios pierden el habla, el lenguaje: Los recintos en donde se oficiaba con la palabra, con frases hechas y lugares comunes se desocupan. Los feligreses quienes concurrían con fervor y devoción a aplaudir sin ganas a los candidatos, a comulgar migajas, a escuchar como invitados de piedra, desfilan con disimulo para que nadie los observe, otros comienzan a correr a zancadas ...